historia de la seu y del puigcardener

el gótico

En el siglo XIII la ciudad de Manresa empieza a vivir su edad de oro gótica que llega a su apogeo en el siglo XIV, bajo el reinado del rey Pere III, el Cerimoniós. El 1296 se empieza a hablar en la ciudad de la necesidad de rehacer la vieja iglesia románica, aunque no es hasta el 1322 que se encarga al arquitecto Berenguer de Montagut que empiece a construir el templo gótico.

El esplendor gótico en la ciudad se refleja en la expansión de las murallas, la construcción de las iglesias del Carme, Sant Pere o Sant Miquel, o de la Sèquia (acequia). La obra de la Seu fue posible gracias a las aportaciones de los fieles y al espíritu emprendedor de los manresanos de la época. El 1328 se colocó la primera piedra y en el 1353 ya se celebró culto en la nueva iglesia.